El hombre es un buscador por naturaleza. Hay buscadores de oro, de gloria, de calma y de amor. Yo busco raíces. Las he visto de muy diversas formas: ocultas en largas melenas, al cuadrado, unas que se hacen llamar lexemas, hasta algunas famosas que salían en un libro y después en una serie.

   Unas de las raíces que más me han gustado son las que levantan adoquines en las grandes avenidas, pero éstas no aparecen en la sesión. Las de antes tampoco.

   Cuento otras raíces, un total de cinco.

 Unas son raíces con formas cómicas, otras tan enrevesadas que parecen un laberinto, hay raíces diminutas y otras que buscan su alimento lejos y se van haciendo profundas poco a poco.

   No por ser raíces son historias oscuras, por aquello de estar bajo tierra. Puede que algo tengan que ver con aquellas que irrumpen buscando un poco aire. Uno, que no quiere ser adoquín, les dejará camino libre y que se aireen todo lo que deseen.

Título de la sesión: Enraizando
Duración: 70' aproximadamente
Público: Adultos
Textos: Fran Pintadera
y versión de un cuento de Alberto Omar Walls.
Ilustración: Javier G. Maestro